Juguetes eróticos y el punto P

Juguetes eróticos y el punto P

Al pensar en la sexualidad de los hombres, inmediatamente viene a la cabeza el pene como la parte más sensible y más erógena de su cuerpo. Esa era hasta no hace mucho la creencia común. Sin embargo, hoy sabemos que es una verdad a medias: existe otra zona muy estimulable, la próstata. Al investigarla se descubrió que allí, en este órgano glandular bajo la vejiga y delante del recto, está en el hombre el llamado punto P, por analogía con el punto G en las mujeres.

Si se estimula adecuadamente esta zona, como se ha averiguado, los hombres pueden gozar de un placer y unos orgasmos muy distintos de los que pueda haber experimentado antes. Se enmarca en la tendencia sexual denominada “libre de género”, que pretende dejar atrás estereotipos y estrecheces de orientaciones sexuales y géneros.

Juguetes sexuales para estimular el Punto P

El punto P puede ser estimulado con las manos o bien con masturbadores masculinos para esta zona, algo que va ganando adeptos entre los hombres heterosexuales también. Se conoce como “pegging” y consiste en que la mujer penetre por el ano al hombre con un consolador atado a un arnés o con un juguete sexual. Si quieres ver el tipo de juguetes eróticos y masturbadores masculinos que pueden utilizarse, en este enlace podrás ver una amplia selección.

¿Qué tipo de hombres se animan a buscar su Punto P? De acuerdo con sexólogos, se trata de hombres modernos, abiertos y bien informados; los más conservadores, si realizan esta práctica, no lo confiesan. No necesariamente son hombres jóvenes, también los mayores quieren experimentar. Los estudios demuestran que jugar en esa zona, además de dar placer, facilita la erección y ayuda a conservar mejor la próstata. No obstante, es una práctica aún llena de prejuicios: pérdida de la masculinidad, cambio de orientación sexual, etc.

Pegging, una práctica cada vez más extendida

Últimamente se han incrementado las ventas de productos para practicar pegging, incluidas parejas heterosexuales que quieren descubrir nuevos horizontes en su relación. En los sex shops pueden encontrar arnés para ambos sexos con prótesis de pene y vibrador, dilatadores anales, bolas anales, plugs, y demás objetos que permiten explorar el cuerpo y llegar hasta el punto P. Aunque hay una tendencia hacia la búsqueda de nuevas formas de placer, de explorar nuestro cuerpo y de romper con paradigmas antiguos, aún influye mucho la información de la que se disponga y la educación. El pegging aún es algo que se lleva a cabo de forma privada u oculta, aunque poco a poco se va levantando el tabú y se va considerando como una experiencia sexual más.

Otro de los aspectos interesantes de esta práctica sexual de estimular el punto P con juguetes es dar rienda suelta a la fantasía femenina de la penetración de sus parejas o amantes. Muchas parejas se ven así liberadas de los problemas cotidianos, de relación o de sexualidad, depositando sus esperanzas en estos objetos. Se trata de individuos de todo sexo, estrato y condición. Muchas mujeres se desinhiben por completo en el asuntos de los masajes de próstata porque poseen la fantasía de penetrar a sus parejas, algo que puede hacer realidad este mercado de juguetes, fabricados expresamente para esto. Los miedos a expresar este deseo van desapareciendo con el tiempo.

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