Principales técnicas de trasplante capilar

¿Tienes problemas de alopecia o calvicie? ¿Te gustaría ponerle solución a este problema? Afortunadamente, los tiempos han cambiado y las tecnologías han avanzado mucho en los últimos años. Los trasplantes capilares, o injertos capilares, se han convertido hoy en día en la mejor solución para repoblar las zonas del cuero cabelludo que han sido dañadas o sufrido cualquier tipo de alopecia.

De hecho, podemos encontrar tres técnicas destacadas que se utilizan para remediar nuestros problemas de calvicie. Estas son la técnica DHI, la técnica FUE y la técnica FUSS. En este artículo hemos detallado perfectamente en qué consiste cada una de ellas para que conozcas su funcionamiento y las características más destacadas frente al resto. Te lo explicamos con más detalle, a continuación.

¿Qué es un trasplante capilar?

Antes de entrar de lleno en explicar cuáles son las principales técnicas utilizadas para llevar a cabo los trasplantes capilares, así como sus características, es importante que tengamos claro en qué consiste un trasplante capilar. Un trasplante capilar, también denominado como injerto capilar o implante capilar, es una microcirugía a través de la cual se extraen los folículos pilosos de la zona más poblada de cabello —o zona donante— para ser injertados en la zona afectada por la alopecia —o zona receptora—.

El trasplante capilar implica en algunos casos la utilización de anestesia, aunque el proceso de recuperación es rápido y no precisa de hospitalización tras su realización. Por lo general la recuperación completa de un trasplante capilar suele tardar, aproximadamente, 3 meses. Aunque en las dos primeras semanas la mayor parte del cuero cabelludo ya se ha cicatrizado, por lo que existe menos riesgo de que los folículos pilosos injertados —o trasplantados— se caigan.

¿Qué es la técnica DHI?

La técnica DHI, o técnica de implante directo de cabello, es una de las técnicas más utilizadas en la actualidad por las clínicas especializadas en la realización de trasplantes capilares. Esta técnica funciona de manera muy sencilla. Lo que se realiza con ella es una extracción de los folículos pilosos en la zona donante del cuero cabelludo —normalmente a la altura de la nuca o en los laterales de la cabeza— para después ser injertados en la zona receptora. El procedimiento se realiza de manera manual y el injerto es directo, es decir, el folículo piloso se extrae para ser insertado inmediatamente en la zona receptora.

Para llevar a cabo esta técnica es necesario contar con un especialista que la domine a la perfección. El doctor podrá insertar los folículos pilosos según la orientación de crecimiento conveniente y la profundidad deseada para mejorar el agarre y fijación. Ahora bien, la cantidad de injertos que pueden realizarse de manera simultánea son más reducidos que los de la técnica FUE —que veremos a continuación—. La técnica DHI permite realizar un trasplante de 3.000 folículos pilosos. Así mismo, no necesita que el cabello sea rapado durante la cirugía. Es una técnica difícil de practicar, pero rápida y efectiva. Una de las clínicas especializadas en la realización de este tipo de técnicas es fuemedicalcenter.com.

Técnica FUE

La técnica FUE, o técnica de extracción de unidades foliculares, es una técnica muy similar a la anterior —la técnica DHI—. La diferencia principal, no obstante, radica en que al llevar a cabo esta técnica no se realiza un trasplante inmediato de los folículos pilosos en la zona receptora. Estos, una vez que son extraídos, son colocados sobre un recipiente con plasma gracias al cual pueden nutrirse mientras se acaba con las extracciones —al mismo tiempo que se vuelven más resistentes y sanos—. Con este procedimiento resulta más sencillo también poder desechar aquellos folículos pilosos que son inservibles o que están muy dañados.

Otra de las diferencias con respecto a la técnica DHI, es que la técnica FUE precisa de pequeñas incisiones en el cuero cabelludo en el momento de ser trasplantados los folículos pilosos. Por supuesto la zona receptora es anestesiada para evitar el dolor. Esta técnica permite realizar el trasplante de más unidades foliculares por sesión. Tampoco requiere una hospitalización tras su realización.

Técnica FUSS

Aunque hace unos años esta técnica era muy utilizada, lo cierto es que en la actualidad ha sido relevada por las dos técnicas mencionadas —técnica DHI y técnica FUE—. La técnica FUSS es conocida también como técnica de cirugía de tira de unidad folicular. El principal problema de esta técnica es que para realizarse precisa de la disección de una banda del cuero cabelludo. Ello implica que posteriormente se realice una sutura tricofítica en la zona donante, pudiendo quedar cicatrices.