5 formas de abrir un candado cuando se te ha perdido la llave

Los candados son muy útiles cuando no tenemos la posibilidad de montar una cerradura en una verja o cuando el sistema de cierre de una maleta o incluso de una caja no es lo suficientemente efectivo y puede dejar al descubierto todo lo que guardamos. El problema que a veces surge con los candados es que las llaves, al tener un tamaño generalmente más pequeño que las llaves convencionales se pierden con más facilidad, por eso, queremos facilitarte estos métodos para abrir un candado si se te ha perdido la llave.

Técnicas para abrir un candado sin llave

Abrir un candado con ganzúas

Uno de los métodos más recomendados a la hora de abrir un candado al que se le han perdido las llaves es por medio de una ganzúa o juego de ganzúas. Estas herramientas nos ayudan a que podamos seguir disfrutando del candado incluso después de abrirlo, puesto que lo que se consigue es que el resorte que mantiene cerrado el candado salte, pero pudiendo volver a cerrarlo sin ningún tipo de problema, pensado sobre todo si sabes que tienes una llave, pero en ese mismo momento no la puedes coger.

Como nos comentan desde CerrajerosBarcelona.Page es el método que utilizan los profesionales, ya que si se realiza como es debido, el candado queda intacto y puede volver a utilizarse. Para usar este método se aconseja tener un juego de ganzúas de calidad que sepas que no se va a romper.

Usar clips para abrir un candado

No todo el mundo tiene ganzúas en casa para abrir un candado si se le olvida las llaves en alguna parte, por este motivo, la siguiente forma es muy útil y además mucho más económica, aunque tienes que tener en posesión dos clips que podrás comprar en cualquier papelería o bazar de tu barrio. Para esto tendrás que convertir los clips en ganzúas, introduciendo uno en la cerradura, mientras que con el otro buscas el perno que accionará la apertura. Debemos decir que para realizar esta acción se necesita, primeramente, unos clips resistentes y que no sean de colores, buscando si puedes los más finos en el caso de que el candado sea muy pequeño y si este es de gran tamaño, optar por unos más grandes y por otro lado, necesitarás algo más de práctica, ya que a pesar de ser una acción más barata, puede que sea algo más complicada de lo que esperas.

Apertura desde el arco

Una de las formas más complicadas, pero en ocasiones efectiva es por medio del arco. Para ello necesitas una pieza de latón, como por ejemplo un trozo de una lata de refresco, cortándola para que pueda introducirse por el lugar en el que se cierra o el arco. Tendrás que jugar bastante para que se accione el perno, pero una vez que le coges el truco, es uno de los métodos infalibles para lograr abrir el candado sin que esta sufra ningún daño. Lo más importante en este método es que te andes con mucho cuidado, ya que el latón cuenta con filos muy afilados y podrás hacerte daño fácilmente si lo manipulas sin cuidado.

Abrir un candado con una cizalla

Hemos explicado las formas de abrir un candado cuando se te ha perdido la llave y que este quede intacto, sin embargo, si sabes que no tienes una copia de la llave y deseas abrir el candado, puesto que no hay ninguna otra solución, lo mejor será partirlo, y no hay nada mejor que una cizalla. Se puede intentar con otras herramientas, pero este utensilio servirá a la perfección. Con la cizalla partiremos el arco del candado, que es la parte más vulnerable, aunque si es de calidad, podrá costarte mucho más trabajo, o incluso necesitarás una herramienta profesional para hacerlo.

Usar un taladro para abrir un candado

Finalmente, una de las soluciones más radicales, pero también efectivas es la de utilizar un taladro para abrir el candado. Se recomienda seguir ciertas pautas para que no haya ningún accidente. Lo primero que tendrás que hacer es utilizar una broca que pueda entrar o que esté fija en la cerradura, generalmente servirán las más pequeñas. El candado deberá estar bien sujetado para que no se mueva, usando guantes para evitar riesgos. Por otro lado, deberás usar gafas protectoras para que, si salta alguna esquirla evites daños a tus ojos.