Cómo solucionar los problemas con las cerraduras

Cómo solucionar los problemas con las cerraduras

Las cerraduras pueden ser un auténtico suplicio si no sabes arreglar el problema que ha surgido con ellas. Puede ocurrir que metas la llave y esta no gire, o que a pesar de hacerlo no consigas abrir la puerta, teniendo que “jugar” con la cerradura para que finalmente compruebes como se abre milagrosamente. En esta guía queremos contarte algunos de los pasos que debes dar para saber cómo solucionar los problemas con las cerraduras según el tipo de avería que tienes.

Cuesta girar la llave en la cerradura

Es posiblemente uno de los problemas más habituales que tenemos en la cerradura de nuestra casa o incluso en la que da paso a la urbanización donde vivimos. Metemos la llave, pero esta se resiste a girar, teniendo la impresión de que, si seguimos forzando la llave, terminará rompiéndose y quedando parte de la misma dentro de la cerradura. En este caso, si el mecanismo es combinado, es decir, que requiere de giro de la llave y también del pomo, intenta jugar con ambos para ver si de esta manera abre con más facilidad. Por lo general, la solución más habitual es la de utilizar un spray lubricante, que llegue al interior de las piezas y que ayudará suavizar esta acción.

La llave no quiere entrar

Llegamos a la puerta de nuestra casa y nos encontramos con que la llave no entra y si lo hace, cuesta mucho trabajo. Esto puede ser debido, tal y como nos comentan en este artículo de cerrajeros Valdemoro a que la llave cuenta con partes dobladas, que no se encuentra debidamente limada o simplemente que está desgastada. Una de las mejores soluciones en estos casos es que vayas a realizar una copia de la llave al momento, lo más normal es que puedas introducirla con más rapidez que la anterior, ya que se ha eliminado las dobleces y todas las partes que complicaban su función principal.

Cuando el cerrajero o profesional ha observado la llave y está en perfectas condiciones, puede ser que el problema se encuentre en la propia cerradura, por lo que, con la ayuda de una pequeña linterna o incluso la luz LED de nuestro móvil, podamos mirar hacia el interior del mecanismo, y ver si hay algún objeto extraño alojado. Para retirarlo, lo más aconsejable es usar una aguja o alfiler, siempre teniendo en cuenta que se debe evitar introducir más la suciedad al interior.

¿Y si no quiere salir?

Es muy habitual que, con las prisas y el estrés, metamos en la cerradura una llave que no es. A veces suelen entrar perfectamente, sin ejercer presión, pero cuando vamos a retirarla, nos llevamos la sorpresa de que no podemos retirarla, con el riesgo a partirlas y entonces es cuando podríamos necesitar la ayuda de un profesional. Para retirarla, el consejo que te damos es que actúes con mucha paciencia, ya que si intentas forzar demasiado puede romperse. Tendrás que tirar hacia ti, sin ejercer palanca, y con mucha delicadeza. Si tienes a tu disposición unas tenazas, puedes probar a utilizarla para sacarla, haciendo más fácil la tarea, aunque siempre con máximo cuidado para que no quede dentro ningún trozo de llave. Una vez realizada esta operación, tienes que echarle un vistazo a la cerradura para que no haya quedado dañada, probando, por ejemplo, con una copia e introduciéndola para ver si la puerta abre.

No funciona el pestillo de la puerta

Otro de los problemas con las cerraduras y las puertas que te vamos a ayudar a solucionar se encuentra en los pestillos. Cuando vamos a cerrar una puerta puede que notemos que el pestillo baila o se mueve levemente, lo que hace que no ayude a colocarse en su sitio o simplemente no se puede abrir correctamente. En estos casos la mejor solución es comprobar si todos los tornillos de la cerradura se encuentran en perfecto estado y apretados, ya que, en algunos casos este es un problema sencillo de solucionar y que no tendremos que esperar mucho. Bien es cierto que no deberíamos dejar esto para más tarde, ya que podría complicar la apertura de la puerta si se llegase a soltar la barra del pestillo. Otro de los consejos que vamos a darte es que ajustes, mientras vas apretando, la pieza para que quede encajada perfectamente, como también, antes de terminar con toda esta acción, lubriques las piezas para que todo vaya mucho más fino.