Qué es y para qué sirve el adiestramiento canino

Si quieres compartir tu vida con un perro y poder disfrutar de una convivencia perfecta es fundamental tener en cuenta el adiestramiento canino. A continuación te contamos qué es y para qué sirve el adiestramiento canino de la mano de los mejores expertos y profesionales. Sigue leyendo para comprender qué es y para qué sirve el adiestramiento canino.

El adiestramiento canino: ¿qué es y para qué sirve?

El adiestramiento canino puede definirse de dos formas diferentes que se complementan entre sí. En primer lugar, el adiestramiento canino consiste en modificar las conductas del perro mediante el aprendizaje guiado, y al mismo tiempo es el proceso mediante el cual una persona puede lograr que un perro aprenda y adquiera destrezas en algo concreto, manteniendo esas destrezas.

De esta forma, el adiestramiento canino requiere de constancia y de implicación en el aprendizaje, la socialización y la educación del perro, para poder ir perfeccionando su aprendizaje y conseguir un perro bien adiestrado, mediante la práctica constante hasta la interiorización de estas destrezas. Es fundamental destacar que la violencia o las técnicas de adiestramiento canino en negativo no son una buena alternativa para educar a los perros.

La obediencia básica canina es una parte del adiestramiento del perro que se basa en realizar diferentes ejercicios y en fomentar comportamientos positivos para garantizar la buena conducta y facilitar la convivencia entre los humanos, los perros y otras mascotas. Es fundamental porque también puede llegar a salvar la vida del perro, por ejemplo, si enseñas a tu mascota a atender a tu llamada, evitando que cruce la calle o se aleje de ti en momentos peligrosos.

Existen diferentes técnicas de adiestramiento canino, pero cabe diferenciar entre las que se basan en la etología canina y las teorías del aprendizaje. Dentro de estas técnicas, los expertos reseñan la relevancia de la educación canina en positivo, la mejor alternativa, como precisamente ponen en práctica en Sentido Animal, para conseguir un perro equilibrado, saludable y feliz.

Dentro de las técnicas de adiestramiento canino basadas en la etología canina encontramos diferentes alternativas que se concentran en las diferentes conductas naturales del perro, priorizando siempre las jerarquías de dominancia y dando menos importancia a las teorías del aprendizaje. Con estas técnicas, el dueño del perro adquirirá directamente un estatus o jerarquía superior al perro, con lo que se convertirá en el “líder de la manada”.  Ahora bien, para muchos adiestradores de perros estas técnicas son simplemente procesos complementarios al adiestramiento, destacando por otro lado las técnicas de adiestramiento basadas en la teoría del aprendizaje como la mejor forma para educar al perro.

Este tipo de técnicas se enfocan en modificar la conducta de los perros mediante el aprendizaje, dando menos importancia a las conductas típicas del perro. Se trata de técnica que se expresan mediante refuerzos positivos, negativos o castigos.

El adiestramiento tradicional tiene su origen en las escuelas caninas de los perros de guerra y se trata de un tipo de técnica que utiliza refuerzos negativos o castigos para cambiar las conductas de los perros. Entre las herramientas utilizadas encontramos los collares eléctricos o de ahogo. Se trata de un tipo de técnica que la mayoría de adiestradores actuales tiende a rechazar, ya que puede llegar a suponer problemas de comportamiento para los perros, además de resultar especialmente crueles.

Por contra, encontramos el adiestramiento en positivo, la mejor alternativa según los expertos. El adiestramiento en positivo se compone de diferentes técnicas de condicionamiento operante, una forma de aprendizaje en la que el animal tenderá a repetir las conductas que le suponen un refuerzo positivo. De esta forma, utilizando recompensas o refuerzos como juegos, comida o caricias, es posible adiestrar al perro de manera mucho más eficiente, y sin provocarle ningún tipo de trauma. De esta manera, resulta fundamental encontrar el estímulo que más vaya a agradar a cada perro, porque cada individuo animal es diferente.

Entre las diferentes ventajas del adiestramiento en positivo encontramos los resultados mucho más fiables, que no es necesario doblegar o hacer sentir mal al perro y que es realmente divertido para los animales y para sus compañeros humanos. Es un adiestramiento con el que el animal el ser humano crecen juntos y mejoran como compañeros, siendo por tanto el adiestramiento canino especialmente relevante para mejorar la convivencia con los perros.

El adiestramiento canino en una buena escuela canina es fundamental para mejorar la socialización de los perros, para que las personas y los canes puedan entenderse y comunicarse mejor y lograr una vida mucho más feliz.

De esta forma, cabe reseñar que el adiestramiento canino no puede formarse con una única técnica, sino que existen diferentes alternativas como la etología canina y el adiestramiento en positivo que combinadas serán perfectas para conseguir los mejores resultados posibles, evitando siempre la educación tradicional con refuerzos negativos o castigos para los perros, ya que puede llegar a crearles traumas, no es divertida y puede ser desagradable para las mascotas y para los humanos.

En cambio, con las técnicas de refuerzo positivo es posible mejorar la conducta del animal y disfrutar del proceso, contando con muchos beneficios para todos los implicados.