10 trucos para controlar los nervios en la defensa de tu TFG

La defensa del TFG es uno de los momentos más críticos y que más nervios suelen generar en lo que se refiere a la etapa universitaria. Y es que se trata de un momento clave en el cual deberás ser capaz de defender todo lo que has estado desarrollando durante un año en el proceso de elaboración de tu TFG. Sin olvidarnos de que se trata de una fase que debe ser superada obligatoriamente para poder graduarte definitivamente.

No te preocupes, en este artículo te proponemos una serie de 10 trucos para controlar los nervios en la defensa de tu TFG y para que todo salga a pedir de boca. ¡Estate atento/a!

Estudia tu TFG

Aunque llevas tiempo preparando tu TFG es posible que algunas cuestiones no las tengas tan presentes como otras. Es fundamental que antes de presentarte a la defensa oral de tu TFG lo vuelvas a leer detenidamente. Ello te recordará todo lo que habías olvidado y te ayudará a tener una mayor seguridad en el momento de realizar la defensa de tu TFG.

Prepara una presentación esquemática

No se trata de vomitar en ella todo lo que ya has explicado en tu trabajo. La función de la presentación en Power Point, o en cualquier otra herramienta, es guiarte para defender tu TFG sin problemas. Trata de ser lo más esquemático/a posible para que esta te recuerde los aspectos más destacables de tu trabajo y para que no te pierdas en ningún momento. Así evitarás ponerte nervioso/a.

Crea una lista de posibles preguntas

Algo que muchos estudiantes no tienen en cuenta en su defensa del TFG —o que simplemente pasan por alto— es la elaboración de una lista con posibles preguntas. Desde TUTFGAMEDIDA nos recomiendan realizar una lista con las posibles preguntas que serán formuladas por el tribunal para estar preparados/as y ser capaces de responderlas con total confianza y sin ponernos nerviosos/as. Sobre todo, se debe pensar en las preguntas más difíciles o aquellas relacionadas con los aspectos que menos claros hayan podido quedar en nuestro Trabajo Fin de Grado.

Repite tu presentación frente al espejo

Seguramente te lo hayan dicho un montón de veces, pero es verdad. Repetir tu presentación frente al espejo te ayudará a analizar tus gestos, tu postura, tu tono de voz y a tener mayor confianza en ti mismo/a, así como a corregir los aspectos en los que fallas.

Habla en voz alta

Cuando lleves a cabo tu defensa oral debes hablar en voz alta. Mantener un tono firme y fuerte —tampoco es necesario llegar a los gritos—. El hablar en voz alta aporta confianza y evita los nervios, además, genera fiabilidad sobre lo que estás defendiendo.

Practica con tu familia y amigos

Por supuesto, como en los exámenes escritos, los exámenes o pruebas orales deben practicarse también para que te salgan estupendamente. Repite tu exposición con tu familia y tus amigos y memorízala —no lo dejes todo a la improvisación, ya que te arriesgas a quedarte bloqueado/a—.

Mantén una buena postura

La postura es esencial para sentirte más tranquilo/a. Debes mantener una postura recta, evitar curvar la espalda, así como separar demasiado las piernas. Los hombros deben estar relajados. Así mismo, debes evitar balancearte de un lado a otro. Cuando practiques la exposición ten en cuenta este detalle. Tener una buena postura dice mucho de ti, aporta confianza y te ayuda a relajarte.

Gesticula

Los gestos también resultan muy útiles para expresarse con mayor claridad. Y es que se puede transmitir con la voz y con las manos o expresiones de la cara. Aprende a mover las manos para expresarte, así liberarás el estrés en el momento de realizar tu exposición y se te entenderá mucho mejor. Fíjate en los grandes oradores y verás como gesticulan y utilizan la comunicación no verbal.

Bebe agua y respira

No pasa nada por parar un momento y beber agua, eres humano/a. Aprovecha esta pequeña intersección con total naturalidad para relajarte y para recuperar la fuerza en tus palabras. Bebe agua, respira y continúa explicando por qué tu trabajo se merece ese codiciado aprobado. Varios estudios han demostrado que un adecuado nivel de hidratación ayuda a rebajar la ansiedad y el estrés, así como a mejorar el estado de ánimo de las personas.

Si no entiendes, pregunta

No pasa nada si no entiendes alguna pregunta. Si en el momento de la interrogación por parte del tribunal hay algo que no te ha quedado claro, no dudes en preguntar. Ellos ya se encargarán de reformular la pregunta para que la entiendas. Se trata de responder a lo que te indican, por ello cuanto más claro y conciso/a seas mejor.