Preguntas más frecuentes sobre los prestamos sin nómina

Los préstamos sin nómina se están convirtiendo en la solución de muchas familias que necesitan una inyección de dinero extra en sus cuentas corrientes, pero por desgracia no cuentan con una nómina que pueda dar la garantía necesaria al banco para que esta sea concedida. Como sabemos que este tipo de préstamo puede generar muchas dudas, aquí vas a poder descubrir las preguntas más frecuentes sobre los préstamos sin nómina.

¿Qué necesito para solicitar un préstamo sin nómina?

Por lo general, para pedir un préstamo sin necesidad de nómina se requiere una serie de requisitos que hay que cumplir, ya que, de lo contrario, no se podría realizar la operación. Comparándolos con los requisitos que se suelen pedir en los préstamos bancarios habituales, los cuales se fijan en el dinero que ganas mensualmente, como también la posibilidad que vas a tener de devolver dicho dinero, los de esta modalidad son mucho más livianos y benefician al destinatario.

Respecto al dinero solicitado, por lo general cuando no se tiene una nómina lo que se permite pedir es un mínimo de 6.000 euros, ya que esta cantidad ayudará a la persona a cubrir todos los gastos que tiene pendientes o a invertir en lo que quiera. De la misma manera se puede pedir mayor saldo, sin ningún tipo de límite, teniendo, como podemos leer en CreditoParticular hasta 10 años para devolver el dinero que se ha recibido. En comparación con los préstamos habituales, los bancos buscan ante todo recuperar el dinero cuanto antes, y por lo tanto, incluso si se pide un préstamo mínimo, se intenta que en menos de dos o cuatro años sea devuelto en su totalidad. En el caso de los préstamos sin nómina se deja un margen mayor, para que, de esta manera, se pueda pagar una cuota mensual más pequeña y que facilite todo el proceso.

Posiblemente uno de los requisitos necesarios más importantes es el hecho de que la persona que pide este capital deberá tener una propiedad o facilitar una como garantía. Esta propiedad se exige con el fin de salvarse las espaldas la entidad financiera de que el cobro va a ser devuelto, haciendo un estudio de todo el proceso en menos de una hora, para que puedas recibir tu préstamo en el menor tiempo posible.

¿Qué beneficios tengo al pedir un préstamo sin nómina?

Uno de los puntos fuertes de esta modalidad de préstamo es el hecho, precisamente, de que no tienes que tener una nómina, hay personas que por un motivo u otro no tienen en sus trabajos una nómina, o simplemente están intentando sacar un negocio y no tienen el capital suficiente para ponerlo en marca. Por ese motivo cualquier persona puede obtener capital sin importar que tenga este documento, e incluso sin la necesidad de estar trabajando, pudiendo una persona que está en paro solicitarla y que le sea concedido, aunque será de suma importancia saber exactamente el dinero que se precisa antes de iniciar la operación, con el fin de facilitar el trabajo a la entidad.

Hay personas o incluso entidades que se encuentran dentro del listado Asnef, es decir, dentro de un listado que promueve la Asociación Nacional de Entidades de Financiación en la que se puede comprobar si se es moroso o no. Sin embargo, una de las ventajas de estos préstamos es que no importará si alguien se encuentra registrado en estas listas, sino que puede adquirir el capital necesario aun teniendo deudas que pagar.

Los trámites que se realizan para comprobar todo son muy rápidos, algo que no suele ocurrir en los bancos, ya que estos se suelen demorar días e incluso en algunos casos semanas enteras antes de darte la resolución de tu pedido. Sin embargo, los trámites necesarios para obtener un crédito se realizan en un periodo inferior a las 72 horas, consiguiendo por lo tanto el dinero en el banco mucho antes de lo que pueden aportártelos cualquier otra entidad financiera.

La flexibilidad en el pago de las cuotas es otra de las ventajas o beneficios que se tiene, pudiendo seleccionar cómodamente el tiempo que deseas devolver el préstamo, variando desde el año, hasta un total de 10 años, algo que te ayudará a disfrutar del dinero, pero también tener la tranquilidad que podrás devolverlo sin tantas presiones, como bien podría ocurrir con los pagos al banco.