¿Se puede vivir del póker online? Realidades y mitos según mi experiencia personal

El auge del póker online y el incremento en la afluencia de aficionados a este juego de cartas en las salas de apuestas y de casino de Europa ha provocado que muchos se cuestionen si dar el salto al póker profesional es un paso que vale la pena. El perfeccionamiento de habilidades y destrezas es un aspecto fundamental para poder llegar a dedicarse profesionalmente al póker, siendo las grandes sumas de dinero que pueden llegar a ganarse en las mesas el principal atractivo que hace considerar seriamente esta opción, que no siempre es como nos la pintan en los torneos emitidos por televisión.

El mundo del póker profesional visto desde los ojos de un jugador dedicado

La “romantización” del póker online ha provocado que se emita una imagen distorsionada de lo que implica realmente ser jugador de póker profesional, algo en lo que un servidor también cayó. No es que no me haya satisfecho todo lo logrado desde que me inicié en el mundillo del póker virtual, pero con las cartas sobre la mesa puedo afirmar que el mundo del póker online está lleno de mentiras y medias verdades que conviene aclarar y desmentir.

Ser jugador profesional de póker online y hacer de este juego tu modo de vida es algo que requiere mucha dedicación y disciplina. No es un estilo de vida sencillo ni está planteado para todo el mundo. No es ganar dinero por jugar, ya que estamos hablando, tanto en mi caso como en el de muchos otros, de jugar con cabeza para mantener nuestros elevados trenes de vida. Esto siempre requiere de una enorme capacidad de autocontrol, tener un instinto innato para el juego y de una gran disciplina.

La cantidad de horas diarias que requiere obtener ingresos de las ganancias procedentes directamente de la mesa puede llegar a ser abrumadora y dejar exhausto hasta al jugador más experimentado. Es un mundo donde, pese a ser el ordenador el principal instrumento de juego, se requiere de una gran capacidad física para aguantar las maratonianas sesiones de juego. Por ello, es importante establecer pautas horarias y concretar descansos de una hora por cada tres de juego, para mantener el cuerpo y la mente en forma. Esto es especialmente importante, sobre todo en plataformas online de juego con servidores en funcionamiento las 24 horas del día, los 7 días a la semana como EasyPPPoker, cuyos clubs virtuales nunca cierran y siempre están abiertos a recibir a nuevos jugadores. La ventaja de este tipo de plataformas es que ofrecen una flexibilidad horaria sin igual, una de las principales ventajas de hacer del póker online mi trabajo. A mí me resultó muy sencillo adaptar mis horarios de juego a mis necesidades, pero es cierto que necesité de una gran disciplina para no comprometer mi cuerpo ni mi mente.

La variable capacidad económica, el principal escollo de los jugadores ‘pro’

Al margen de problemas físicos como la fatiga ocular y muscular derivados de sesiones de juego excesivamente largas, el principal problema al que me enfrenté como jugador de póker online fue a la incertidumbre económica propia de quien obtiene sus ingresos para subsistir de un juego de azar. Se necesita tener conocimientos muy profundos sobre las mecánicas de juego para mantener unos ingresos constantes y no dejar que mi capacidad económica la decida el azar. Este problema puede derivar, según mi propia experiencia vivida con otros jugadores profesionales, en problemas secundarios no menos importantes, como la adicción al juego por culpa de la creciente necesidad de compensar las pérdidas ocasionadas por una mala jugada o el adoptar un perfil más agresivo en las partidas, con apuestas de gran riesgo para mitigar las consecuencias de una mala mano.

Ser capaz de controlar estos impulsos no es tarea sencilla, y necesita de un entrenamiento para alejar nuestra capacidad económica de las oscilaciones propias de un jugador impulsivo y descerebrado.

Estas exigencias tanto a nivel físico como mental absorbieron buena parte de mi tiempo, lo que me impidió disfrutar de mi familia todo lo que me habría gustado. El entorno más cercano del jugador no goza de la visibilidad que se merece, ya que tras un jugador profesional de póker suele encontrarse, como fue mi caso, toda una familia preocupada por las consecuencias que mi dedicación al juego pudieran tener y el escaso tiempo que compartía con ellos. A nivel personal, y no siempre es así, puedo decir que me ha compensado del todo. Soy capaz de vivir del póker online día a día, manejando variables como la inestabilidad económica, el nivel de otros jugadores profesionales o el tiempo que me quita todo ello de poder disfrutar de mi familia.

Ventajas de hacer del póker online un estilo de vida

Todos conocemos los riesgos que supone dedicarse en cuerpo y alma a jugar en este tipo de plataformas. Sería de necios negar la evidencia e ignorar cuántos problemas ha causado el descontrol en este tipo de juegos. Por eso veo necesario contar mi experiencia como jugador profesional y hacer saber aspectos fundamentales de la vida de quien vive de esto. Pero tampoco ahondemos demasiado en lo negativo de vivir del póker: tiene muchas cosas buenas sobre las que también es justo poner el foco.

Lo mejor de todo es que no se requiere ir físicamente a las mesas a jugar, a no ser que te inviten a algún torneo en vivo con otros jugadores. El póker online tiene un problema, y es que resulta muy difícil calar a los demás jugadores, algo mucho más sencillo de hacer en las mesas físicas de juego. Mi recomendación es que se medite mucho acerca de aceptar estas invitaciones, porque el ridículo puede ser mayúsculo: gran cantidad de jugadores profesionales de póker online de prestigio han quedado desplumados porque pensaron que el póker físico se jugaba manejando las mismas variables, algo que no es así. La importancia de los tics que revelan un farol, las expresiones faciales y determinados gestos involuntarios pueden delatarnos en la mesa y descubrir nuestra mano durante la partida, con consecuencias nefastas para nosotros y nuestra economía. Yo, personalmente, renuncio a jugar en las mesas porque igual se me daría bien, pero igual no. Lo mío es el terreno virtual, y si tú te manejas bien ahí lo mejor que puedes hacer es dedicarte a mantener el nivel donde sabes que te puedes desenvolver con soltura.

Por tanto, respondiendo a la pregunta inicial: sí, se puede vivir del póker online, y se puede vivir bien. Pero es importante que quede claro que tiene unas implicaciones no aptas para todo tipo de público. Implica ser consciente de los riesgos que se corren, de adaptarse a las características de un juego cambiante como lo es cualquiera de los de azar, y que cualquier impulso puede pagarse caro. Si eres consciente de todo lo que implica dedicarse en cuerpo y alma a jugar en línea al póker, te animo a que descubras por ti mismo la vida de un jugador profesional: es apasionante como pocas.