Tipos de pulsioximetros (y cómo usarlos)

Con la llegada del Covid-19 son muchas las personas que han padecido o están padeciendo la enfermedad, algunas de ellas —incluso— sin percatarse de ello —los conocidos casos de asintomáticos—. Los pulsioxímetros, también conocidos como oxímetros de dedo, son dispositivos utilizados para medir la cantidad de oxígeno que tiene la sangre en el cuerpo humano. Estos dispositivos resultan de gran utilidad tanto para pacientes de coronavirus, como para otros pacientes con enfermedades pulmonares, como aquellos que sufren de neumonías frecuentes, asma e, incluso, insuficiencia cardíaca.

A continuación, analizamos en qué consisten exactamente los pulsioxímetros, qué tipos de dispositivos podemos encontrar y cómo deben ser utilizados para que los resultados obtenidos sean lo más fieles posibles. Te lo explicamos en este artículo.

¿Qué son los pulsioxímetros?

Los pulsioxímetros, también conocidos como oxímetros de dedo, son dispositivos electrónicos que sirven para medir la cantidad de oxígeno que tenemos en la sangre. Se trata de un aparato médico que mide con gran precisión la concentración de oxígeno en la sangre de manera no intrusiva. Es decir, sin necesidad de extraerla de nuestro cuerpo mediante una inyección. Para ello, emite distintas ráfagas de luz con frecuencias variables calculando la forma en la que la sangre arterial absorbe cada longitud de estas ondas. El pulsioxímetro sirve, además, para medir la frecuencia cardíaca y el pulso del paciente. De esta forma, es posible conocer de manera más precisa la causa del problema de respiración —por ejemplo, si no se ha oxigenado adecuadamente tras realizar ejercicio y el pulso del corazón está acelerado—.

Las medidas del pulsioxímetro aparecen reflejadas en forma de porcentaje. Una persona sana debe presentar, por lo general, una cantidad de oxígeno en la sangre del 95 al 100%. Si la cantidad de oxígeno en sangre se encuentra entre el 90 y el 80% se considera que la persona padece un problema de hipoxemia. La hipoxemia consiste en una disminución de la saturación de oxígeno. Si la cantidad de oxígeno en inferior al 80% entonces se está padeciendo una hipoxemia severa y es necesario ser atendido por un profesional sanitario. Los síntomas de la hipoxemia son los siguientes:

  • Dificultad para respirar.
  • Distensión abdominal.
  • Debilidad general.
  • Entumecimiento y hormigueo en los brazos.
  • Dolor/opresión en el pecho.
  • Confusión.
  • Trastornos del sueño.

Tipos de pulsioxímetros

Como indicábamos más arriba, los pulsioxímetros son dispositivos muy recomendados para pacientes de COVID-19 que pasan la cuarentena aislados en casa, así como para otras personas que sufren problemas respiratorios, como asma, neumonías o insuficiencia cardíaca. Aunque la función de los pulsioxímetros es medir la saturación de oxígeno en la sangre —cantidad de oxígeno—, podemos encontrar diferentes tipos que varían ligeramente en la forma en la que obtienen los resultados, como podemos ver en este catálogo especializado de uno de los portales referentes en la venta de pulsioxímetros. A continuación, te mostramos cuáles son los principales tipos de pulsioxímetros:

  • Oxímetros de dedos: Son los pulsioxímetros más populares. Estos realizan la medición colocando el dedo directamente en el orificio específico para él. El mismo se utiliza tanto en centros de salud, como en hospitales y en farmacias. Es portátil y resulta muy fácil de utilizar.
  • Pulsioxímetro de mesa: Son los pulsioxímetros utilizados para medir la cantidad de oxígeno en sangre de manera constante. Estos dispositivos monitorean constantemente los niveles, además tienen un sonido constante que se acelera en caso de complicaciones. También sirven para medir la presión arterial.
  • Pulsioxímetro de mano: Este pulsioxímetro es un poco más grande que el oxímetro de dedo. El mismo cuenta con un pequeño monitor al cual se conecta el sensor que tiene forma de piza. Esta se fija al dedo para poder llevar a cabo las mediciones del oxígeno en sangre. Las mediciones también pueden obtenerse a través de los lóbulos de las orejas. Son dispositivos muy recomendados para su uso en casa.

Cómo utilizar un pulsioxímetro

El funcionamiento de un oxímetro de dedo, o pulsioxímetro, es muy sencillo. Lo primero que debemos hacer, antes de colocar el dedo, es lavarnos las manos y limpiar bien el dispositivo para asegurarnos de que el sensor lleve a cabo la medición correctamente. Cuando coloquemos el dedo índice debemos evitar que el pulsioxímetro nos presione excesivamente, ya que los resultados pueden salir alterados. Así mismo, mientras se realiza la medición, hay que mantener el dedo quieto, al igual que el dispositivo. Al usar el pulsioxímetro debemos evitar la existencia de una luz potente que pueda interferir en las mediciones.

Es recomendable, así mismo, llevar a cabo las mediciones en ambos dedos índices ya que, en caso de que hubiera un coágulo de sangre en uno de ellos, estas pueden salir erróneas —esto es así debido a que la luz infrarroja que pasa a través de las venas puede chocar con él y dar una medida incorrecta—. Se trata pues de una recomendación para corroborar los datos.